Para qué sirve un deshumidificador
Un deshumidificador retira el exceso de agua del aire de una habitación y la recoge en un depósito. Sirve para frenar la condensación en ventanas y paredes, el olor a cerrado y el moho, y para secar la ropa tendida dentro de casa.
Qué hace exactamente
El aire de una casa siempre lleva vapor de agua: lo aportan las duchas, la cocina, la ropa tendida y la propia respiración. Cuando hay más del que el aire puede sostener a esa temperatura, el agua se deposita en las superficies más frías: cristales, paredes que dan al exterior, esquinas detrás de los muebles.
El deshumidificador aspira el aire de la habitación, le quita parte de esa agua y lo devuelve más seco. El agua retirada cae a un depósito o sale por una manguera. Un aparato de 10 litros al día retira, en condiciones de laboratorio, el equivalente a un cubo pequeño cada jornada.
Cómo funciona por dentro
Hay tres sistemas, y cada uno se comporta de forma distinta:
- Compresor: funciona como una nevera. Enfría una placa por la que pasa el aire, el vapor se condensa en ella y gotea al depósito. Es el tipo más común para viviendas: retira entre 10 y 20 litros al día con un consumo moderado.
- Desecante: el aire atraviesa un material que absorbe la humedad (como la zeolita) y una resistencia lo regenera. Rinde mejor en estancias frías, pero gasta más electricidad.
- Peltier o termoeléctrico: una pequeña placa que se enfría con corriente. Es silencioso y ligero, pero retira menos de 1 litro al día: solo sirve para armarios y espacios muy pequeños.
Los explicamos con más detalle en desecante, compresor o Peltier.
Cuándo lo necesitas
- Las ventanas amanecen empañadas o chorreando en invierno.
- Aparecen manchas negras en esquinas, techos del baño o detrás de los armarios.
- La casa huele a cerrado aunque ventiles.
- La ropa tendida dentro tarda días en secarse o huele a humedad.
- Un higrómetro marca de forma habitual más del 60–65 % de humedad.
Cuándo no basta con un deshumidificador
Si la humedad viene de una filtración (una tubería, una cubierta, una fachada) o sube desde el suelo por capilaridad en plantas bajas, el deshumidificador solo alivia el síntoma. Señales típicas: manchas que crecen, pintura que se abomba, salitre blanco en la parte baja de las paredes. En esos casos conviene que lo revise un profesional.
Ventilar, extractor y deshumidificador
No compiten entre sí. Ventilar unos minutos al día y usar el extractor al ducharte o cocinar reduce el vapor que entra en la casa; el deshumidificador se encarga del que queda. Con las dos cosas el aparato trabaja menos y gasta menos.
Si ya sabes que lo necesitas
Mira qué capacidad necesitas según los metros de tu casa, o ve directo a la comparativa de los mejores deshumidificadores.
Preguntas frecuentes
¿Qué humedad debe haber en casa?
Se suele recomendar mantener la humedad relativa entre el 40 y el 60 %. Por encima de ese rango aparecen con más facilidad la condensación en ventanas y el moho. Un higrómetro barato te dice en qué punto está tu casa.
¿Un deshumidificador quita el moho?
No lo elimina: hay que limpiarlo. Lo que hace es bajar la humedad para que no vuelva a salir tan rápido. Si el moho reaparece siempre en el mismo sitio, puede haber una filtración o un puente térmico que conviene revisar.
¿Un deshumidificador enfría o calienta el aire?
Los de compresor y los desecantes devuelven el aire algo más templado que como entró. No sustituyen a una calefacción ni a un aire acondicionado, pero tampoco enfrían la habitación.
¿Se puede beber el agua del depósito?
No. Es agua condensada que ha pasado por el interior del aparato y no es potable. Tírala al desagüe.